domingo, 27 de diciembre de 2015

Sabores


Es domingo, 27 de diciembre, Cartagena,  plenas fiestas de fin de año,  son las 8 de la mañana, escucho de lejos el vallenato, la canción "Señora"; una canción que particularmente no le gusta a mi mamá por su contenido machista y permisivo. Más allá de lejos escucho el señor que grita con fuerte galillo Bolsa de Basura! a las 8 de la mañana.

Me levanto con una pereza, pero con la dicha saber que me espera sol y un toque de humedad en la ciudad.

Cuando bajo al comedor, ya la mesa está montada con platos navideños, y en la mesa hay arepas de huevo, suero costeño, revoltillito de huevo, (del de rojo por el tomate), café con leche y jugo de naranja, lo único saludable, y en la cocina está mi mamá haciendo un sancocho de pescado;  no dudo en mirarlo; la saludo primero claro ( a mi mamá ) , en la olla hay cilantro, cebolla junca y la cabeza del susodicho que se asoma.

Nos sentamos a comer, y sigue la emisora de vallenatos clásicos, no como esos de ahora que son una parafernalia de contenidos sin sentido sino de mercadeo político y rosquero, y no podía faltar la famosas intervenciones " La Reina 95.5!”, ay que delicia escuchar esto, es como la otra que dice que se metió! Me acuerdo que cuando era pelada y quería grabar una canción; las de Enrique Iglesias sobretodo; porque en esa época existía el casete y esperabas que saliera esa canción que te encantaba y salía la intervención del "se metió" y te tiraba la grabación, pero aún así cuando la escuchabas ya grabada te la cantabas.

Ha cambiado mucho desde entonces la tecnología de la música, los juegos y elementos de entretenimiento, pero que por lo menos en mi casa no han cambiado y me alegro que se mantenga así.

Seguimos escuchando la emisora, ahora está sonando “me deja el avión” y después de comer, quedamos llenos, pero además con el palo de calor que hacer mi papá que es bien lechuga en eso, se queda sin suéter, lo más normal en la costa, a pie pelao se sienta con mi hija Anais de 3 años, también a pie pelao y es feliz tirada en el piso coloreando. Eso me encanta porque en donde vivimos –la nevera - hace tronco de frío y después se le enfrían las entrañas.

Si, son de esas creencias que te meten en la cabeza cuando eres pelaito, como el otro que cuando planchas y no puedes abrir la nevera porque te quedas tieso, sea mito o realidad no vas a negar que te quedan y así lo bajas a tus generaciones y hasta lo discutes con otras personas adultas defendiendo tu verdad.

Y en realidad eso nos sucede, nacimos con páginas en blanco, nos colorean imágenes y nosotros nos encargamos de llenar de más colores y a veces hasta de borrarlas, sea que porque estudies más, leas, viajes, te llenes de información y el resto se va distorsionando o pretendes corregir.

Por lo menos en mi generación que aprendimos algo de inglés en el colegio, nos la pasamos corrigiendo a nuestros padres cuando salen con esos absurdos verbales como “feibuc, guasa y así por el estilo”, me acuerdo que cuando éramos niños mi papá le encanta pronunciar los nombres de los actores que salían al inicio de la película en inglés, y yo era como “Wow, quiero hablar así”, pero de ahí no pasaba. Hoy día lo corrijo en medio de una emoción mixta, entre intolerancia y risa por mis verdades, las cuales creo que cada vez pueden ser menos válidas si las miro desde otro lente.

De las cosas que me hacen reír cada vez que vuelvo a mi casa, en Cartagena es ver la cotidianidad de la gente, los apuntes tan autóctonos que hay acá, es lo que te hace recordar de dónde vienes, ayer por ejemplo que fuimos a playa en Castillo para ser más exactos y quería ir al baño móvil y cuando le pregunto a la señora “Doña cuánto vale para entrar?” y ella sin filtro me dice “Chichi a 1.000, popo 2.000”, ese apunte ha sido el mejor, y es que lo que me encanta de mi cultura es que somos así, sin filtro, decimos las vainas a calzón quitao y de frente, por eso hay buenas relaciones y duraderas.

Otra de las cosas que disfruto es ir a un bar de salsa brava en el centro histórico de la ciudad llamado “Donde Fidel”, te sientas en la sillitas tipo director, de color amarillo por publicidad de Cerveza Águila, donde la carta del bar esta con papel contact y nada más escoges, le chiflas al mesero y te sientas a ver pasar la gente y si tienes chichi y está por ahí el mimo, te friegas porque te la monta, pero es genial, sobre todo cuando lo ves de espectador y ves cómo se burlan los otros, pero si lo hacen contigo y no eres tolerante te patea, ahí me digo en voz baja “cógela suave” y lo disfruto.

Si se te ocurre coger taxi y no lo negocias, te vuelves a fregar, a mí me toca esconder a mi marido francés con cara de boyaco cada vez cogemos taxi porque nos quieren clavar y el con lo burlón que es hasta un nojodazo les echa y cambia su acento a costeño.  Y esto sí que es una paridera tener marido extranjero, no por nada malo, sino que tienen un rotulo en la frente de “seguro marrano” y todos los vendedores se quieren aprovechar, no más en la playa las masajistas que pretender dar la pruebita y termino yo diciéndoles que no que yo le hago y dicen “mija mis masajes son relajantes y los tuyos excitantes” ahí, ya está otro apunte clásico que me hace recordar que somos así, sin filtros.

Que sabor tiene esta ciudad, y no solo por la comida sino por todo, la gente, la música, las vulgaridades, las tradiciones, eso es lo que más me alimenta el paladar de emociones, y aunque de corazón me entristezca ver la ciudad que huela a feo y sus burgo-titiriteros, me la disfruto siempre.

En la plazita de San Diego hay una señora que vende fritos, no sé si llama doña Mayo o doña Tere, lo cierto es que dicen que tiene un solo diente que con ese destapa la botella de kola roman,y aunque no me he puesto a repararle el bendito diente, el hecho de ir hasta allá ya es buen plan y algo que me he dado cuenta los dos últimos años que he venido es que he visto mayor participación de personas que viven en la “otra Cartagena”, dentro del centro histórico manejando bicicleta con sus hijos, Que eufemismo tan pendejo la verdad, y creo que nosotros como locales somos poco inclusivos, ya estamos cambiando el color a ese libro de páginas blancas y vamos poniendo otros colores y eso es bueno.

Me voy feliz de mis vacaciones, me voy con inspiración, sabor y muchas sonrisas y si otra vez vuelvo a vivir acá seguramente seré muy feliz, porque aquí nací, me crié y llené muchas de mis páginas en blanco, espero no seguir borrando lo que un día mis padres, mi escuela y mi entorno me hicieron dibujar.

Stephanie DEL RISCO CUADRADO ©








miércoles, 5 de enero de 2011

lunes, 29 de noviembre de 2010

Oracion al Universo

Cuando caminas por caminar y escribes sin sentido es porque ya no hay nada, es como un vacio, pierdes el sabor de lo que un dia sentiste y ahnelaste; a veces siento que ya no era lo que solia ser y divago entre las palabras, tal vez porque olvide esta pasión y me ocupé de mi trabajo pago, en este de las letras vivo del arte y de la emoción.

Extraño retratar e inmortalizar mis sensaciones a través de las letras y la fotografía, extraño sensibilizarme con el resto y respirar por esto, ya he de haberme convertido en un titere más de las sociadades y las corporaciones y volverme inmune a los demás.

Pido al universo recobrar esa pasión, ese balance entre la simetria de las mesas y el juego del color de un retrato.
Pido al universo un poco más espiritualidad y de paz interior.

Concedeme con una lluvia de meteoritos, la imaginacion que nunca se detenía, permitéme nausebundear en la lactea vía de las emociones y sobretodo no dejes de iluminarme para seguir decorando el cielo.
amén
sdr

domingo, 18 de julio de 2010

sábado, 10 de julio de 2010

Shide



Holding my strongest.

Isla Grande - Colombia
Stephanie DEL RISCO
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Model



Dear little model, thanks for your smile.

Isla Grande - Colombia
Stephanie DEL RISCO
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Naive

Beautiful eyes, beautiful pain, pure and genuine.

Isla Grande - Colombia
Stephanie DEL RISCO
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